domingo, 28 de enero de 2018


Hoy,el té es con canela.
Mi nombre es Liza, y quiero compartir contigo la energía que he sido capaz de recuperar desde lo más profundo de mi corazón, después de años de viaje errático, kilos de disconformidad, cajas repletas de pena, maletas cargadas de desencanto, y un par de frascos llenos de lágrimas.
Todas podemos perdernos, la idea es que tengamos la fuerza de querer encontrarnos y amarnos de nuevo.
Te comparto que llené muchas horas de mi existencia intentando descifrar lo que la Vida me decía en un lenguaje que no era capaz de entender.
Hoy estoy sintiendo que se puede, que la fuerza interior recobra su flama, igual que el fuego avivado por el viento, igual que una hoguera agonizante que es azotada por una ráfaga y se enciende con todo el poder de su espíritu.
Quiero conversar un té contigo, porque siento que tal vez no tienes con quién hacerlo, y me gustaría acompañarte.
Te veo, tras tu taza, un poco desconfiada, tal vez. No temas, soy una mujer, igual que tú, con dolores profundos, igual que tú, y con muchos deseos de apoyarte en tu viaje, con mis palabras, que puede que atraviesen la dura coraza que ya has aprendido a construir en torno a tu corazón.
Es sólo un té, cuando se vacíe la taza debo irme, pero regresaré siempre por otra, cuando la mañana me invite o la tarde me seduzca.
Hoy el té es con canela, porque mis mejores amigas, esas que saben de levantar el corazón destrozado del suelo, me lo han servido con ese amor que sólo las amigas consiguen regalar, y lo han endulzado con miel, para que la Madre Tierra lo bendiga con su infinita sabiduría y calidez.
Hace mucho que no escribía, y volver a hacerlo es como nadar en una piscina conocida, en la que ya había estado, pero hoy el agua está mucho más deliciosa.
Reinventarse es posible, dejar de estar triste también.
Mi té se está entibiando, siento cómo el agua va perdiendo esa temperatura que tenía hace un rato. La Vida a veces también se entibia, incluso se hiela. Tu taza de té la calientas tú. Por favor, no te tomes el té helado, disfruta de tu Vida y trae el placer de estar contigo misma como el mejor regalo que puedes hacerte.
Cada día puedes disfrutar de algún momento de maravilla, puedes hacer de un día cualquiera , un día grandioso.
Yo no tomaba té, antes. Aprendí a hacerlo cuando empecé a permitirme disfrutar de mi existencia.
Te veo, ya bajaste tu tazón, y me estás sonriendo.
Gracias, no sabes la fuerza que me regala tu sonrisa.
Espero volver a conversar un té contigo, eres una maravillosa mujer, y te mereces lo mejor de este mundo.

viernes, 26 de enero de 2018


Hace unos años comencé a leer. A leer con entusiasmo, digo, no?, a ser una lectora activa y muy inquieta; a leer mucho y con avidez. Antes, lo hacía a veces, pero no era de las cosas que más amaba hacer, y aunque siempre me han gustado los libros, el tipo de literatura que me rodeaba no contenía lo que mi Alma necesitaba; los libros que estaban a mi alcance no eran interesantes para mí. Sencillo.
Un día, hace poco más de diez años, entré a un supermercado en el que la sección de libros era profusa y bien dotada. Me detuve para mirar y hojear y me encontré con un par de ellos que  me hicieron un gran guiño desde la estantería. Los compré, me los llevé a mi casa, los leí, y comenzó mi transformación interior desde el descubrimiento de un tema que estuvo fuera de mi formación y de mi alcance hasta ese momento: Las Mujeres.
Inicié mi viaje interno con una maleta con dos libros. Poco equipaje para tan largo viaje. Pero como Todo es Perfecto ( y no me cabe duda alguna), luego vinieron las más diversas experiencias que me han ido dejando cada cual lo suyo: talleres, películas, personas increíbles, momentos mágicos, círculos de Mujeres, aprendizajes de un cuanto hay, sincronía por todos lados.
Aquellos libros traían noticias para mí, noticias de un mundo tan mío pero tan desconocido a la vez. Había que comenzar a recordar, y eso hice.
Esos primeros dos libros fueron: "Los Cambios en la Vida de las Mujeres" (Autoras: Clara Coria, Anna Freixas y Susana Covas) y "Cuerpo de Mujer, Liberándonos de la obsesión con nuestra imagen" (Autora: LorrainE G. Ladish).
Dos libros que no he visto nunca más en ninguna parte ( y casi creo que el Universo los puso ahí sólo para mí!!)
Bueno, para mi mundo interior aquella información fue tan decisiva que hizo un antes y un después, porque de allí en adelante me fui encontrando con los portales indicados y precisos y mi camino  fue siendo guiado por un Poder Superior. Sólo tuve que aprender a estar atenta y a agradecer. Y, sí, ambas cosas me han tomado años, y aún soy una aprendiz, por supuesto. Pero inicié, que era lo importante. No dejé que los comentarios de ningún "alguien" acallaran mi Voz interna, no permití que esa experiencia fuera minimizada ni destruída. Me mantuve firme, me respeté, me volví dueña de mi Vida. Sin saber lo que hacía en un principio, y entendiéndolo todo hoy.
Mis lecturas se hicieron mi pasión. Aquella afición me acompaña desde ese entonces, y es un alimento del que me nutro y que me da alas para ir donde yo quiera. Leo pocas novelas (aunque hay un par por ahí que amo), me gustan los textos de contenido para crecer. Y llegan a mí como abejitas a las flores, y doy gracias porque así es.
Esta aventura ha estado iluminada desde un comienzo  por la Luz Divina (aunque yo no alcanzara a darme cuenta), y esa Presencia ha hecho que todo en mi Vida sea bendito.
Cómo, te preguntarás, no tiene problemas acaso? Y yo te repondo, claro!, como todos. Pero hay cositas que aparecen para hacerte la Vida más enfocada, más sencilla ( si se puede usar esa palabra para facilitar la comprensión de un existir menos complicado). Por ejemplo, aprendí que los indígenas no cuentan con una palabra que sea sinónimo de "problema". Ellos entienden las adversidades como una gran oportunidad de aprender, de crecer y de ser mejores seres. Entonces, me digo yo, si ellos son tan sabios y llega a mí esa información tan impresionante y clara: me quedo pegada en el problema, o evoluciono a esa otra forma de enfrentarlo?
Otro ejemplo. Cuando te enfrentas a una información teórica que te hace sentido y después de un tiempo la puedes entender desde tu corazón, y ambos aspectos se alinean ( lo intelectual y lo emocional), cómo no dar testimonio de que la consciencia/consistencia en el trabajo espiritual lleva a entender mejor, en una amplitud que abarca una mayor lucidez y profundidad, y que penetra en lo más hondo de la sensibilidad humana, porque es multicomprensión?
Al menos yo, me rindo con total tranquilidad a los misterios de esta experiencia Humana, y la disfruto con todo lo que trae, la honro y la bendigo.
Mis lecturas y vivencias son el tronco vertebral que anima mis proyectos y en lo que pongo mi corazón. De esa fuente nace mi Taller "El Camino de la Loba, al encuentro de tu Mujer Salvaje", y muchos textos de esos que me han marcado dan vida al trabajo y a la construcción de una forma de llegar a esa profundidad  tan necesaria, según mi mirada.
Soy una inquieta Mujer que va comprendiendo de a poco. Me atrevo a estirar mi mano hacia el espejo y sentir cómo mis dedos se hunden en él, y no sin sorpresa y algo de susto sigo hundiéndolos.
Qué podría pasar? Tal vez logre cruzar del todo, y eso de verdad sería maravilloso.


jueves, 25 de enero de 2018

Las cosas bellas de la Vida pueden ser el mejor combustible para nuestra Alma deseosa de sentir alivio, Bienestar, estímulo sano y energizante, y Paz Interior, por supuesto.
Desde que comencé a vivir sola con mis hijos (hace casi diez años), empecé a aprender a crear esas cosas bellas. Y aquí tengo que hacer un gran paréntesis, porque antes también lo hice, pero desde otro lugar interno, y el cambio de foco hizo una gran diferencia.
Cuando me volví consciente pude ser artífice de eso que estoy creando para mí y mis personas amadas, y los que estén en mi camino sincrónicamente.
Antes, viví repitiendo lo que me enseñaron, pero sin que fuese mío. Muchas de esas cosas fueron agradables, pero sólo desde que conecté con mi interior, mi vacío eterno, mi Divinidad interna, es que pude cocrear;  antes, era una autómata. Y al menos, yo, no quise seguir viviendo así.
Antes, no me daba cuenta por qué me sentía tan incómoda en ciertos lugares, por qué tenía una sensación de "cómo puedo sentirme así si lo tengo todo" (y con todo me refiero a esa Vida ideal que nos enseñan a desear: casa, auto, plata, matrimonio, "estabilidad"... puede que a alguien le funcione, pero según mi experiencia y lo que he visto, a la mayoría, no).
Todo lo vivido y lo que me he permitido vivir me ha dado una mirada propia de mi crecimiento y de lo que significa esa consciencia y es lo que quiero compartir contigo.
Vivir con consciencia, para mí, es estar atenta a cada señal en el Camino.
La conexión con mi centro es el puente a la dimensión donde puedo vibrar en la misma frecuencia que el Universo.
Observo mi evolución porque estoy sintiéndo-Me. Abro mis ojos a la mirada interna. Me acompaño y me Bendigo.
Los Elementos me guían: Fuego, Tierra , Aire, Agua, cada uno en su Sabiduría y profundidad.
Pues bien, ahora, haciendo un feedback hacia mi infancia, puedo ver que conectaba con aquello de fluir a la perfección. Horas de patio al sol, tierra y plantas para jugar, un cerrito para enmimismarme y volar a lugares remotos a crear historias, mucha actividad física, bicicleta, gimnasia, canto, en fin, mucha infancia con sentido, pero sin esfuerzo consciente. Maravilloso.
Luego, la adolescente ya empezó a enredarse entre las emociones contradictorias, las experiencias de tono más adevrso y el cambo de piel. No me quejo, mi adolescencia fue también un tiempo bueno, dentro de todo.
Y la etapa en que me perdí fue la posterior, cuando no supe serme fiel, y ahí siento que redunda el tema que a mí, personalmente, me mandó un ratito largo a la porra.
El hecho de entregarse a un otro no debería volverla a una infeliz, pero los detalles de esa entrega y las concepciones arcaicas culturales, los vicios abusivos, los ejemplos de la peor calaña que nuestros Hombres han repetido por generaciones y a los que nosotras como Mujeres hemos estado expuestas son el peor caldo de cultivo para perderse. Y bueno, me perdí.
Me perdí de mí misma, de mi propia naturaleza, de esa niña y joven que fui. Eso estuvo triste.
Me encontré un día, a los 35 años, con una sensación en medio del pecho, un hoyo, una confusión tan insoportable que ya no pude desconocerla más. Mi cuerpo me hizo ver, a través de la depresión, que ya no me hallaba ahí dentro, que tenía que aprender a habitarme de nuevo, que el trabajo para esta nueva etapa era conmigo misma, con otra impronta y con otras creencias, con la posibilidad de crearme y recrearme, de encender mi Luz, de ser quien quería ser.
Hay muchos años de proceso, y mientras los transité no podía ver qué estaba haciendo, pero al dejar que la intuición me guiara e ir haciéndome una con mi nueva sensación existencial, me fui construyendo a "mi pinta", eligiendo yo desde mí, abriéndome a nuevas personas, nuevas experiencias, nuevos aprendizajes.
Mi gran tesoro es mi Valentía, aquella que me permite atravesar el miedo y darle con todo, hacerle frente a la incertidumbre y a lo desconocido, porque ahí está mi trabajo, no en lo fácil.
Me he transformado en la Mujer que quiero ser, y eso me da Bienestar.
Hay señales muy claras para saber que estás caminando tu senda con sentido y con gozo: dormirte cada noche tranquila, sintiendo que hiciste tu mejor trabajo y que si hubo algo que no estuviera tan bien, sin martirizarte, tienes un mañana para enmendarlo; sentir en lo profundo que hay algo Superior que te cuida siempre, te guía de manera silenciosa ( y a veces muy ruidosa, también); poder conectar con tu Voz Interior y con la escucha de tu Ser más íntimo. No te puedes equivocar, estás en tu Camino gozoso, como lo nombra Castaneda ( ya será tema para otra publicación).
Y regreso al tema de crear mi propio Bienestar, al paseo tranquilo , a mirar con fruición la belleza de un "algo" que es tan misterioso que se vuelve un milagro insondable.
Resignificar la existencia es todo un desafío.
Cambiar de ruta para ir de un lugar a otro, comer sintiendo cómo te nutres y no cómo te llenas, poder ver en otros seres humanos a la Divinidad, sentirte parte de un plan mucho mayor a lo que nuestra mente pueda pensar, unirnos a otros seres y darle Vida a un nuevo pulsar de un nuevo corazón.
Chispazos de Luz, sin duda, efímeros pero poderosos, recalcitrantes y duraderos, grabados a fuego en el Alma.
Cada uno encuentra su forma, su ritmo y su Plenitud, siempre que se escuche y se haga caso; siempre que se ame tanto como para darse permiso, para respetarse.
Quiero expresarte mi Alegría de vivir, mi certeza de que podemos hacer de nuestras Vidas algo siempre mejor, porque así lo decidimos.
Elegimos a cada segundo. Tenemos la fortuna de poder hacerlo, y si somos conscientes esa elección se vuelve el cincel con que esculpimos nuestra realidad. Es una belleza.
Encender una vela puede ser muy utilitario, como también puede ser todo un acto de manifestación de un mundo interior espiritual enormemente rico y pleno.
Así comencé yo, encendiendo una velita y sientiéndome acompañada desde otra dimensión.
Te invito a resignificar, a estar atento, a regalarte lo mejor, porque te lo mereces.

domingo, 21 de enero de 2018


En la ladera de una montaña, arriba y cerca de las nubes, está mi lugar Sagrado, ese al que voy a meditar desde donde me encuentre.
Es una cueva desde la que puedo ver todo un valle, sintiendo mi espalda segura y mi Ser contenido.
Creé ese espacio en una meditación guiada y ha sido el lugar al que puedo ir cuando quiera, mi lugar de Poder.
Hay muchos conceptos y palabras que se han ido resignificando al correr de estos años, mientras avanzo por un camino de aprendizaje y profundización distintos a los que antes me hicieron sentido.
Una vez, tomando una clase de historia en una formación antroposófica de pedagogía Waldorf a la que asistí el año 2011, un profesor me abrió los ojos a una realidad que yo no había procesado jamás: Todos podemos cambiar nuestras Vidas en 180 grados, y cuantas veces queramos.
Quedé estupefacta.
Dentro de mí se desmoronó una especie de muro de Berlín gigante y la nube de polvo me dejó ciega de confusión por días.
En mi cabeza giraban las palabras "transformación", "giro", "cambio", y mi inocente y restringido abanico de posibilidades hacía unos esfuerzos enormes por abrirse, a punta de mi notable esfuerzo. Fueron estrellas brillantes en la noche más oscura, aquellas expresiones. Resignificación absoluta.
Increíble cómo una clase de historia me pudo cambiar la Vida para siempre.
Me habían visado para emprender un camino distinto. Permití a mi Ser comenzar a soñar con algo diferente. Me abrí, de a poquito, a eso que me hacía sentir viva, cada vez más viva: transformarme con consciencia.
Claro, quién me había metido en la cabeza que yo tenía que ser siempre lo mismo, trabajar en lo mismo, gustar de lo mismo, caminar por donde mismo??
No fui yo, fueron mis experiencias, el cómo y con quiénes me formé desde pequeña. Y qué bueno que fue así, lo agradezco, si no, cómo notar la maravillosa diferencia con lo que estaba apareciendo en ese instante.
En ese mágico y revelador momento de mi Vida, me dí permiso para experimentar el cambio, de manera consciente y contenta.
Todo un paso. Y comencé a viajar sin destino prefijado, sino que aprendiendo a que mi brújula fuera mi corazón.
Y créeme, es lo más difícil y más gratificante que he podido hacerme a mí misma.
Nunca sé cuánto tiempo durará algo, y tampoco sé si me darán ganas de hacer algo diferente a lo que estoy haciendo pronto o no. Me atrevo a aventurarme sin temor porque no hay límites internos para vivir. Es una sensación increíble.
La Vida de Freddy Mercury se transformó en la segunda nota de mi composición interna hacia el ilimitado poder de cambiarlo todo, y de ser tan flexible como quiera, y de no serlo cuando sea oportuno . Siempre desde mi sentir y desde mi deseo. Fue la segunda nota, porque la primera ya había quedado escrita un par de años antes, con la lectura de un libro muy importante para mí. Ya te contaré.
Me gustaría quedarme un poquito en eso de ser flexible o estructurada, como posibilidades válidas y necesarias (según sea el caso).  Me lo puso tan clarito un terapeuta fantástico que tengo el honor de conocer. Me dijo: No eres libre cuando te autodefines como ultra flexible, y no sales de esa forma de resolver, pues te limitas y no tienes más que esa polaridad para hacerle frente a las situaciones. Por el contrario, cuando te permites estar en el presente, y aceptarte o flexible o estructurada, según sea el caso y la necesidad, sí estás siendo libre, pues no hay una limitación prefijada en tí misma que te vuelva esclava de una autoimagen y de una sola manera de responder. Obsérvate a cada momento, me dijo, y actúa ( da respuesta consciente, no sólo reacciones) permitiéndote ser como mejor afrontes aquello.
Tanto Maestro que aparece cuando andas atento y estás lúcido.
Y, por qué Freddy Mercury?, porque fue el personaje del que me habló ese profesor de historia. Me contó que Freddy Mercury dio un vuelco total a su Vida, y transformó todo cuanto fue al reconocerse homosexual y dejar una forma de vivir y con ello a personas y decisiones, siendo fiel a sí mismo y a su corazón. Pareciera una información tan simple. Pero para cada uno hay momentos de insight que parecen aluviones de sabiduría. Ese lo fue para mí.
Un par de años antes de escuchar esa clase, recibí un regalo de mi papá. Y aquí retomo lo de la primera nota de mi composición interna. Ese regalo fue un libro: Usted puede sanar su Vida, de Louise hay.
Cuando leí ese libro se abrieron portales de transformación y de lucidez que no podrían haberse abierto antes. Estaba preparada para ese contenido. Había sobrevivido al dolor más intenso y a la sensación más horrible: ser una muerta en Vida. Sí, la depresión que me acompañó por más de un año (hace casi diez) me marcó profundamente, y me llevó a ese otro escalón evolutivo, en el que uno se siente teniendo otra oportunidad, agradeciendo no haber muerto y pudiendo transformarse desde el horror.
Hoy, recurro a mi cueva segura y secreta, donde sólo entro yo y mi Paz.
Pero no siempre fue así, han sido años de trabajo interior, y aún hoy, a veces no logro llegar a la cueva de manera fluida, pues me entrampo en la mente enredosa que complica las cosas. Por qué te digo esto?, porque quiero llegar a ese lugar de tu corazón en el que te puedes decir: continúa, todos podemos lograrlo, todos podemos tener una cueva o una isla o un planeta donde ir y aprender a vivir de manera más consciente y en mayor Bienestar,
Si yo pude, tú puedes. Es un desafío demasiado entretenido.Siempre estás invitado a hacer de tu Vida una experiencia que sea un placer. Sólo depende de cada uno.




Este sueño hecho realidad es el resultado de una experiencia de Vida. La mía.
Mi creación fue, en algún momento, una pura sensación que no tenía forma y que sólo respondía a un llamado de crear algo concreto para poder "ver" lo que yo había podido vivir y regalarlo al mundo, así de simple y poderoso.
Me la creí, lo imaginé, lo trabajé desde mi mente y corazón alineados, con todo mi poder. Y nació, tal cual como lo ví en mi sueño.
Esta Caja de Amor es la concreción de una experiencia.
Cuando estuve con depresión ( sí, el túnel oscuro que uno cree que no tiene salida, ese mismo), fueron Mujeres las que se acercaron a mí para contenerme y caminar en silencio aplanando calles, vigilando mi escaso sueño, amortiguando mi llanto, rezando por mí, empatizando con mi incompresible e infinita tristeza. Cada una de ellas dejó una huella imborrable en mi memoria afectiva. Son mis ángeles, y sin ellas no sería la que soy.
Todas pasamos por ese túnel, no hay forma de evitarlo, y ese túnel se llama aprendizaje. Más o menos doloroso, es lo que cada cual puede soportar y asimilar.
Fue todo ese Amor incondicional el que quise transformar en un "producto", algo que pudiese llegar en forma de regalo y por manos de Mujeres a otras que lo necesitan.
Cuando creé esta Caja de Amor, tuve que conectarme de nuevo con esa pena infinita, esa necesidad inconmensurable de ser amada sólo por ser, sin ninguna exigencia. En mi paso por el túnel hubo temor, miedo, horror, desconexión, sufrimiento, y mucho, mucho dolor. Y desde aquella experiencia y de todo el caminar que hice después, se gestó la maravillosa alquimia de los Elementos y el renacer desde la propia Voluntad.
Descubrí que el sentido de existir va más allá del estar, que mi energía puede transformar y embellecer. Por eso esta Caja de Amor tiene una múltiple intención amorosa: es una experiencia que genera Amor desde que es pensada, compartida, regalada, recibida y vivenciada.
Sus multiplanos se van encadenando en puras expresiones cariñosas y llenas de sentido.
Cuando desarrollé la idea para este regalo/experiencia, pensé en la frase " Creer y Crear en tí". Porque cuando creo en una persona, abro un portal de posibilidades desde mi fe y mi confianza en ella. Al creer genero un espacio para que el otro también pueda crear desde sí.
Una Mujer que está caída, adolorida de su corazón, necesita volver a crear desde sí misma, a mirarse como capaz y sentir afecto y compasión por ella misma. Es en ese momento en el que sentir el Amor incondicional de un otro la levanta, la catapulta hacia el decubrimiento: Yo Soy, aún estoy aquí, existo y merezco. Al crear esa instancia y abrir la Caja de Amor, vuelan pájaros de renacimiento en ella, pues los objetos que anidan en su interior la invitarán a un viaje consigo misma, con su tiempo de compromiso con ella, a una travesía de acompañarse, de mirarse, de cobijarse. Pero todo esto no habría sido posible si la Mujer que entregó esa Caja de Amor no hubiera creído en ambas.
Yo puedo generar cambio en mí y en alguien más, siempre.
Yo puedo transformarme a mí misma y estar tocando así el corazón de otro ser humano.
Yo puedo abrir el portal hacia mi propia conexión y solidaridad con otro, al tiempo que permito que ese otro reciba mi energía y se permita transformarse a sí mismo.
Cómo no va a ser hermosa esta red de Amor!
Te aseguro que esta experiencia es tan enriquecedora y hermosa para quien la da como para quien la recibe.
Cada objeto que va dentro de la Caja de Amor está relacionado con un Elemento: Aire, Agua, Tierra y Fuego están presentes, como es en la Vida misma.
Cada momento es Sagrado cuando la fuerza de la Vida se manifiesta.
Conoce este regalo/experiencia y démosle una vuelta al regalar, al sentido de entregar y a la bendición de poder ser magos.
Mi Caja de Amor está diseñada para generar sororidad, para conectar a las Mujeres a través de lo bello, estética y afectivamente.
Es mi aporte a nuestra nueva Era. Es mi forma de entregarme desde mi creatividad y aprendizaje.
Puedes pedir información a mi correo:
lizaferreirah@gmail.com

Creo profundamente en la sincronía y en que cada experiencia que llega a mi Vida es absolutamente perfecta.
Hace casi diez años inicié un camino que mi Alma siempre añoró, y que sólo se abrió a mis pasos después de enfrentar el traspié más doloroso de mi Vida: mi separación matrimonial.
Nacida en una familia que me dio una infancia dulce y sin contratiempos violentos, elegí una adolescencia y una adultez cargada de situaciones que pusieron en jaque todo cuanto había atesorado de pequeña, y de manera voluntaria y sin consciencia, transformé mi Vida en un lugar difícil de habitar.
No fue hasta salir de ese entorno matrimonial adverso que pude ver el verdadero tamaño de mi Ser, lo infinitas de mis posibilidades humanas, la gran Mujer que siempre he sido, porque "algo" no me dejaba verlo.
Tuve que aprender a estar entre Mujeres para mirarme a través de sus búsquedas, sus discursos llenos de fortaleza, de sus convicciones, de sus maravillosos ojos, advirtiendo que , poco a poco, me transformaba en una de ellas.
Tomando mis dolores y atándolos en una bolsita de tela, comencé este viaje. Noto cómo se van desatando y soltando y se van cayendo de ahí; siento cómo me aliviano con el correr de los años.
Aprendí a ver con ese tercer ojo del que tanto había escuchado. Ahora ese violeta intenso me llena la mirada interna y me ilumina, y aunque soy una aprendiz, es maravilloso descubrir potencialidades escondidas que me acercan a una existencia muy parecida a lo que logré imaginar de pequeña, plena de misterios y bellezas, de magia y de goce.
Recién ahora, a los 44 años, todo va calzando, cada pieza va encontrando su ubicación en mi concepción humana limitada, pero llena de Divinidad.
Agradeciendo los aprendizajes a los que mi propia Alma me ha ido enfrentando, es que comienzo este blog. Con la confianza indescriptible que se siente al aprender a andar en bici;esa certeza de que "vas a lograrlo", porque el fracaso no es opción. Con esa Alegría propia de mi niña de antaño, con su entusiasmo y su carisma, su tremenda fuerza y corazón, esos rasgos tan míos, y que aún hoy son mi sello.
Gracias a tí por estar aquí, leyendo mi escrito que viene a encontrarse con tu propio escrito vital, con tu realidad, con tu historia.
Este es un lugar para compartir mi sentir, para conectarme con otros seres que van creando ese proceso de sanación tan necesario para evolucionar y para sentir que la Vida tiene sentido, mucho más de lo que en algún momento creímos.