domingo, 21 de enero de 2018

Creo profundamente en la sincronía y en que cada experiencia que llega a mi Vida es absolutamente perfecta.
Hace casi diez años inicié un camino que mi Alma siempre añoró, y que sólo se abrió a mis pasos después de enfrentar el traspié más doloroso de mi Vida: mi separación matrimonial.
Nacida en una familia que me dio una infancia dulce y sin contratiempos violentos, elegí una adolescencia y una adultez cargada de situaciones que pusieron en jaque todo cuanto había atesorado de pequeña, y de manera voluntaria y sin consciencia, transformé mi Vida en un lugar difícil de habitar.
No fue hasta salir de ese entorno matrimonial adverso que pude ver el verdadero tamaño de mi Ser, lo infinitas de mis posibilidades humanas, la gran Mujer que siempre he sido, porque "algo" no me dejaba verlo.
Tuve que aprender a estar entre Mujeres para mirarme a través de sus búsquedas, sus discursos llenos de fortaleza, de sus convicciones, de sus maravillosos ojos, advirtiendo que , poco a poco, me transformaba en una de ellas.
Tomando mis dolores y atándolos en una bolsita de tela, comencé este viaje. Noto cómo se van desatando y soltando y se van cayendo de ahí; siento cómo me aliviano con el correr de los años.
Aprendí a ver con ese tercer ojo del que tanto había escuchado. Ahora ese violeta intenso me llena la mirada interna y me ilumina, y aunque soy una aprendiz, es maravilloso descubrir potencialidades escondidas que me acercan a una existencia muy parecida a lo que logré imaginar de pequeña, plena de misterios y bellezas, de magia y de goce.
Recién ahora, a los 44 años, todo va calzando, cada pieza va encontrando su ubicación en mi concepción humana limitada, pero llena de Divinidad.
Agradeciendo los aprendizajes a los que mi propia Alma me ha ido enfrentando, es que comienzo este blog. Con la confianza indescriptible que se siente al aprender a andar en bici;esa certeza de que "vas a lograrlo", porque el fracaso no es opción. Con esa Alegría propia de mi niña de antaño, con su entusiasmo y su carisma, su tremenda fuerza y corazón, esos rasgos tan míos, y que aún hoy son mi sello.
Gracias a tí por estar aquí, leyendo mi escrito que viene a encontrarse con tu propio escrito vital, con tu realidad, con tu historia.
Este es un lugar para compartir mi sentir, para conectarme con otros seres que van creando ese proceso de sanación tan necesario para evolucionar y para sentir que la Vida tiene sentido, mucho más de lo que en algún momento creímos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario