viernes, 26 de enero de 2018


Hace unos años comencé a leer. A leer con entusiasmo, digo, no?, a ser una lectora activa y muy inquieta; a leer mucho y con avidez. Antes, lo hacía a veces, pero no era de las cosas que más amaba hacer, y aunque siempre me han gustado los libros, el tipo de literatura que me rodeaba no contenía lo que mi Alma necesitaba; los libros que estaban a mi alcance no eran interesantes para mí. Sencillo.
Un día, hace poco más de diez años, entré a un supermercado en el que la sección de libros era profusa y bien dotada. Me detuve para mirar y hojear y me encontré con un par de ellos que  me hicieron un gran guiño desde la estantería. Los compré, me los llevé a mi casa, los leí, y comenzó mi transformación interior desde el descubrimiento de un tema que estuvo fuera de mi formación y de mi alcance hasta ese momento: Las Mujeres.
Inicié mi viaje interno con una maleta con dos libros. Poco equipaje para tan largo viaje. Pero como Todo es Perfecto ( y no me cabe duda alguna), luego vinieron las más diversas experiencias que me han ido dejando cada cual lo suyo: talleres, películas, personas increíbles, momentos mágicos, círculos de Mujeres, aprendizajes de un cuanto hay, sincronía por todos lados.
Aquellos libros traían noticias para mí, noticias de un mundo tan mío pero tan desconocido a la vez. Había que comenzar a recordar, y eso hice.
Esos primeros dos libros fueron: "Los Cambios en la Vida de las Mujeres" (Autoras: Clara Coria, Anna Freixas y Susana Covas) y "Cuerpo de Mujer, Liberándonos de la obsesión con nuestra imagen" (Autora: LorrainE G. Ladish).
Dos libros que no he visto nunca más en ninguna parte ( y casi creo que el Universo los puso ahí sólo para mí!!)
Bueno, para mi mundo interior aquella información fue tan decisiva que hizo un antes y un después, porque de allí en adelante me fui encontrando con los portales indicados y precisos y mi camino  fue siendo guiado por un Poder Superior. Sólo tuve que aprender a estar atenta y a agradecer. Y, sí, ambas cosas me han tomado años, y aún soy una aprendiz, por supuesto. Pero inicié, que era lo importante. No dejé que los comentarios de ningún "alguien" acallaran mi Voz interna, no permití que esa experiencia fuera minimizada ni destruída. Me mantuve firme, me respeté, me volví dueña de mi Vida. Sin saber lo que hacía en un principio, y entendiéndolo todo hoy.
Mis lecturas se hicieron mi pasión. Aquella afición me acompaña desde ese entonces, y es un alimento del que me nutro y que me da alas para ir donde yo quiera. Leo pocas novelas (aunque hay un par por ahí que amo), me gustan los textos de contenido para crecer. Y llegan a mí como abejitas a las flores, y doy gracias porque así es.
Esta aventura ha estado iluminada desde un comienzo  por la Luz Divina (aunque yo no alcanzara a darme cuenta), y esa Presencia ha hecho que todo en mi Vida sea bendito.
Cómo, te preguntarás, no tiene problemas acaso? Y yo te repondo, claro!, como todos. Pero hay cositas que aparecen para hacerte la Vida más enfocada, más sencilla ( si se puede usar esa palabra para facilitar la comprensión de un existir menos complicado). Por ejemplo, aprendí que los indígenas no cuentan con una palabra que sea sinónimo de "problema". Ellos entienden las adversidades como una gran oportunidad de aprender, de crecer y de ser mejores seres. Entonces, me digo yo, si ellos son tan sabios y llega a mí esa información tan impresionante y clara: me quedo pegada en el problema, o evoluciono a esa otra forma de enfrentarlo?
Otro ejemplo. Cuando te enfrentas a una información teórica que te hace sentido y después de un tiempo la puedes entender desde tu corazón, y ambos aspectos se alinean ( lo intelectual y lo emocional), cómo no dar testimonio de que la consciencia/consistencia en el trabajo espiritual lleva a entender mejor, en una amplitud que abarca una mayor lucidez y profundidad, y que penetra en lo más hondo de la sensibilidad humana, porque es multicomprensión?
Al menos yo, me rindo con total tranquilidad a los misterios de esta experiencia Humana, y la disfruto con todo lo que trae, la honro y la bendigo.
Mis lecturas y vivencias son el tronco vertebral que anima mis proyectos y en lo que pongo mi corazón. De esa fuente nace mi Taller "El Camino de la Loba, al encuentro de tu Mujer Salvaje", y muchos textos de esos que me han marcado dan vida al trabajo y a la construcción de una forma de llegar a esa profundidad  tan necesaria, según mi mirada.
Soy una inquieta Mujer que va comprendiendo de a poco. Me atrevo a estirar mi mano hacia el espejo y sentir cómo mis dedos se hunden en él, y no sin sorpresa y algo de susto sigo hundiéndolos.
Qué podría pasar? Tal vez logre cruzar del todo, y eso de verdad sería maravilloso.


No hay comentarios:

Publicar un comentario